
Cinco claves para estudiar un grado o un máster ‘online’ y no desistir en el intento
El perfil del
alumno digital, al menos de momento, está bien definido: adulto de entre 30 y
50 años, con trabajo, que busca mejorar sus oportunidades laborales y necesita
un método flexible para compaginar el estudio con sus obligaciones familiares y
profesionales. En un entorno cambiante, donde cada día nace una tecnología o
una habilidad nueva que el mercado exige dominar, lo online se perfila para muchos como la opción
perfecta para seguir formándose en esta era del aprendizaje de por
vida.
A
continuación, cinco consejos prácticos para estudiar un curso, máster o incluso
un grado online y no desistir en el intento.
1. Antes de empezar: qué te vas a encontrar
El choque con
la metodología tradicional y ciertas ideas desfasadas sobre qué significa
estudiar a distancia alimentan miedos infundados. Para contrarrestarlo, los
expertos destacan la importancia de informarse y aclarar, antes de comenzar,
todos los detalles sobre el centro y sus docentes, pero especialmente sobre la
metodología: qué temario va a haber que estudiar, en qué consisten las
actividades que hay que realizar, cuáles son los criterios de evaluación y en
qué consiste, con cuánto tiempo vas a contar para presentar los trabajos y
cuándo tendrás que examinarte, qué canales de comunicación hay con el profesor
y el resto de alumnos.
2. Los primeros pasos: aprovecha la tecnología al
máximo
La necesidad
de utilizar la tecnología como una herramienta básica para el estudio no suele
ser un impedimento para los alumnos a distancia, pero es necesario
familiarizarse y conocer todos los recursos con los que se va a contar a lo
largo del curso: videoconferencias, pizarras digitales, aulas virtuales, clases
en directo que después se pueden consultar en cualquier momento... La
tecnología le ha dado tal vuelco a la formación online que
apenas le queda el nombre de lo que era en sus inicios.
3. Combate la soledad: sí, en lo online también tienes compañeros
Es una de las
críticas recurrentes al aprendizaje online: la soledad a
la que se enfrentan los alumnos. Sin clases a las que acudir ni compañeros a
los que poner cara, el estudio se puede hacer muy cuesta arriba. La necesidad
de generar un sentimiento de acompañamiento y de comunidad entre los alumnos
es, sin embargo, una de las mayores preocupaciones de los centros a distancia.
Y todos parecen haber encontrado en la figura del tutor un pilar clave para
acompañar al estudiante en su periplo online.
4. Hora de estudiar: aprende a organizarte
Dicen los
defensores de la formación online que este
tipo de aprendizaje no plantea solo un cambio de metodología, sino una
revolución del paradigma. El alumno, aseguran, deja de ser un sujeto pasivo
para convertirse en el protagonista de su aprendizaje, capaz de decidir qué aprender,
cuándo y cómo hacerlo. "El motor del aprendizaje deja de ser el profesor o
el centro para convertirse en el estudiante”.
5. Cuando las fuerzas flaquean: recuerda tu
motivación
El primer
consejo para no decaer es recordar el motivo por el que se empezó a estudiar:
ese ascenso o esa oportunidad para reciclarse funcionan como acicate, sobre
todo en el caso de los alumnos a distancia, que suelen
retomar el estudio con una motivación muy clara. La segunda recomendación es
fijarse metas realistas, sobre todo a la hora de decidir si se quiere terminar
el programa en el tiempo estipulado o si es preferible alargarlo un poco para
poder compaginarlo con el trabajo y llegar a todo.