
Abogados y Estudiantes de Derecho frente a las TIC
Vivimos la
llamada “sociedad de la información”, que se caracteriza por cambios radicales
en materia económica, social y cultural. Es decir, el mundo en el que nos
desenvolvemos está enmarcado por una serie de transformaciones que permean
todos los entornos de manera sustancial.
El origen
primordial de esas transformaciones ha sido la inclusión de las Tecnologías de
la Información y la Comunicación (TIC) en todos los ámbitos de nuestra vida, de
tal manera que la forma de trabajar, socializar y aprender se ha modificado.
Ante estos sucesos transformadores, los profesionistas no deben dejar a un lado
el aprendizaje y uso de las TIC, sino que deben prepararse para coexistir con
la tecnología de manera armoniosa.
En la
actualidad, existe más apertura por parte de los estudiantes de derecho hacia
este tipo de herramientas tecnológicas, ya que dentro de los planes de estudio
se incorporan asignaturas como Fundamentos de informática, Informática
jurídica, Taller de informática aplicada al derecho, etcétera. Quizá el mayor
desafío sea para aquellas generaciones de abogados que no conciben sus
despachos sin la tradicional máquina de escribir (hoy resulta mucho más difícil
encontrarlas) y que no están en posibilidades de usar programas para el
procesamiento de información.
Es un hecho:
la forma de tratar los asuntos jurídicos, la documentación, la gestión de los
asuntos, la relación con los clientes, la organización del despacho y la
presencia de la firma de abogados, han sido influidos por la aparición de las
herramientas digitales. Los abogados y estudiosos del derecho no pueden
estancarse en la defensa de procedimientos caducos, sino más bien convertirse
en sujetos dinámicos y cambiantes de acuerdo a las demandas sociales que
imperan en estos tiempos.
El reto es
impresionante y los abogados y estudiantes del derecho no pueden quedar al
margen de estos hechos. Las redes sociales son otro fenómeno que, bien
utilizado, puede brindar grandes ventajas si consideramos que 9 de cada 10 personas
acceden a alguna.
Una
herramienta que creó una nueva forma de concebir la profesión del abogado es la
constituida por las bases de datos jurídicas, definidas como una recopilación
de documentos (leyes, listas de acuerdos, sentencias, etcétera), que permiten
acceder a legislación, jurisprudencia, manuales de consulta e infinidad de
documentos de gran utilidad.
La gestión de
los asuntos jurídicos es otra de las funciones que un abogado puede hacer a
través la computadora. El uso de un programa de administración para despachos
que permita controlar los asuntos, gestionar la agenda, etcétera; esto se ha
convertido en una de las clasificaciones de la informática jurídica: la de
gestión y control. Las anteriores son sólo algunas de las herramientas
tecnológicas que los abogados y los estudiantes de derecho pueden utilizar para
potenciar su carrera.
Los primeros
que se adapten a las innovaciones tecnológicas serán los que crearán “ventajas
competitivas”; los últimos, harán el mismo esfuerzo sólo para sobrevivir.
Frente a las nuevas TIC, los abogados y estudiantes de derecho no deben ser
agentes pasivos o simples espectadores; por el contrario, deben formar parte
del cambio, ser sujetos dinámicos, congruentes en su práctica y con lo que
demanda nuestra sociedad.